Teme al mundo y al fracaso,
y su alma yace desmayada
dejando la ilusión en el ocaso,
acunaa una vida sosegada.
Donde estará su primavera,
aquella que perdió entre las ruinas,
o tal vez solo era una quimera,
que se desvaneció doblando las esquinas.
Como esculpir en su rostro la alegría,
si triste, el alma se desgasta,
buscando un sueño o tal vez la fantasía,
que aleje el dolor que la arrastra.
Abrir su alma y dejarla abierta,
que filtre de ella el dolor y la derrota,
drenar la angustia que la tiene yerta,
y si pudiera… su esperanza rota.
Vicky ©






