buscando la luz que anida en la tiniebla
y escucho el galopar y los latidos
de este corazón que se aferra a los sentidos.
y el horizonte me da su perspectiva
quiero despertar noche tras noche
y saberme infinita en esta vida.
ni una lapida muda en el silencio
espero aun sembrar de risas los caminos
y marcar con ellas mi trayecto.
y oigo la risa también de mis retoños
solo eso basta para luchar con el destino
y cual guerrero obtener mi gran victoria.












